sábado, 31 de octubre de 2009

ANEXO



    Aquí quiere estar el volcán, jable, basalto, picón, grieta, desgarro, pómez… caos… conviviendo con la recta, línea profunda, acaso dura, límite a la vez que contacto, nexo. A veces línea-horizonte entre  cielo y atlántico, a veces, simplemente evocadora de un cierto orden pactado en el proceso seguido.
   En origen, indagación  entre rescoldos de memoria, posos a menudo inconscientes de los paisajes recorridos y los vividos, geográficos y físicos, pero también los de  la experiencia retenida y personal,  precedente.
   Tiempo de  reflexión conviviendo con la intuición, esta dualidad constante que emana del proceso creativo. Trabajo,  pausas,  planificación, improvisación, silencios… forman parte del recorrido y a menudo parecen  tomar las riendas y moverse con independencia.
   Quedo casi como espectador de lo sucedido.
   El horno y esa relación amor-odio que emociona a los ceramistas, ahí donde las piezas se encierran  y pasean por los rojos y naranjas hasta los amarillos casi blancos del gran fuego, alejadas, como abandonadas a su suerte en la profunda transformación de las llamas.
   Quedo casi como espectador una vez más… o como un mero instrumento de las cosas que suceden, no sé  bien si cediendo parte del control o  si me fue arrebatado.
   Y por fin aquí están, expuestas. Ocupando sus espacios, encuentro en igualdad  con sus semejantes.
    Expuestas a las miradas, orgullosas pero vulnerables en el deseo inconfeso de llegar al otro, de que la experiencia vivida haya dejado la impronta legible y compartible.
    Y quedo, una vez más, casi espectador de las cosas que ocurren.
Ricardo Bonnet.
15 Septiembre 2009













No hay comentarios: