miércoles, 13 de febrero de 2013

Juan José Navarro. Horno de adobe

Hace años que nos une una gran amistad en parte porque compartimos inquietudes y emociones relacionadas con el mundo el mundo de la cerámica.

En esta ocasión lo que compartimos  fue la cocción que realizamos, casi mejor diré que hizo él, para probar el horno de leña de tiro invertido que había diseñado y que fue construido con la colaboración de los alumnos del pasado Curso 2.011 - 2.012 del Ciclo de Cerámica Artística de la EASD Fernando Estévez.

El horno se construyó al finalizar el pasado curso académico y hemos ido retrasando las primeras cocciones esperando a que se acortaran los días para disponer de más horas de oscuridad y poder así ver mejor como reaccionaba el horno en las distintas fases de la cocción.

Después de tanto tiempo el horno estaba perfectamente seco y unos días antes de la cocción de Alta Temperatura, pensamos que debíamos hacer alguna prueba previa. Hicimos una cocción con la carga previamente bizcochada, para comprobar el funcionamiento, lo que nos permitió hacer algunos ajustes para optimizar la distribución del calor.

Se encendió el horno y al cabo de un par de horas ya teníamos 900 grados reflejados en el pirómetro, por lo que nos sentimos bastante optimistas  de cara a la cocción de Alta que sería, nunca mejor dicho, la prueba de fuego de nuestro "hornito" de adobe. Un valor añadido es que sólo se gastaron dos palets de madera como combustible.


Después de hacer algunos ajustes para la mejor distribución del calor, cargamos el horno, ahora sí, con piezas vidriadas con esmaltes de 1250 grados C.

Comenzamos la cocción sobre las  seis  de la tarde y a las once y media nuestro pirómetro señalaba 1270 grados, después de algunos periodos de reducción, con lo que se logró alcanzar la temperatura prevista en tan sólo unas horas.

Por la tarde del día siguiente abrimos el horno y como casi siempre que se abre una hornada experimental había luces y sombras en los resultados, los esmaltes estaban bien fundidos en general aunque somos conscientes de que habrá que realizar algunos ajustes para mejorar el rendimiento ( se gastaron 10 palets, que tampoco es que esté mal ) y homogeneizar la temperatura en las distintas partes del horno.

Contentos con la experiencia y esperando ansiosos a la próxima hornada.

Los alumnos-as  que participaron en la fabricación del horno fueron Mª Jesús González, Laura Gottschalch, Yanira Martín, Juan Jesús Ravelo, José Erasmo Rodríguez, Laura Torres, Conchi  Vadillo y Andrea Zárate, a tod@s desde aquí un abrazo fuerte e invitarl@s a participar en las próximas cocciones que hagamos.